POV. Elena
Desperté con un sobresalto tan brusco que el corazón pareció detenerse antes de volver a latir.
Un grito se me quedó atorado en la garganta, la respiración entrecortada, el cuerpo cubierto por un sudor frío que me pegaba la ropa a la piel. No entendía nada. Por unos segundos, no supe dónde estaba ni qué era real. La penumbra del cuarto me envolvía, interrumpida apenas por la luz anaranjada de la vela consumida en el tocador. El aire olía a incienso y cera derretida.
El olor exacto qu