Narrador
El día amaneció con la misma claridad gris que había teñido toda la semana, una claridad engañosa que no resolvía nada. Elena llegó temprano al museo, quizá demasiado temprano para alguien que había dormido apenas unas horas. El collar brillaba en su cuello como una sentencia y un recordatorio, y aunque trató de ignorarlo, cada vez que su piel rozaba la piedra central sentía un latido que no era suyo. Se preguntó si la joya no sería demasiado, pero tal vez ella también había ido demas