POV ELENA
Jamás imaginé que una conversación pudiera dejarme tan vacía y tan llena al mismo tiempo.
Cuando le dije a Carlos dijo aquella frase —esa frase absurda y bella que parecía salida de un libro antiguo: “Entonces tendremos que descubrir quién eres sin tus recuerdos… y qué somos, incluso si ya nos matamos una vez”— algo en mí se quebró. O sanó. O despertó. No lo sé con certeza.
Solo sé que la frustración empezó a hervir dentro de mi pecho mientras lo veía ahí, frente a mí, con esos ojos