Romeo no apartaba su vista de mí, éramos una pareja, viviríamos juntos, estaríamos bajo el mismo techo como familia, aspiré aire, me llené de valor y decidí que le contaría como me sentía al respecto, recordé aquella conversación con Ana y pensé que sería lo mejor.
—No pertenezco a tu misma clase social, soy menor que tú, supongo que eso salta a la vista de todos y ella me lo hizo notar, no creo que yo le agrade.
—¿Qué te dijo? —preguntó, su mandíbula se tensó, su mirada se afinó sobre mí, pasé