Capítulo 18: ¿Sombras de Duda?
Al volver de la Hacienda Santtorini Su estómago rugió con fuerza recordándole que no había probado bocado en todo el día. Tendría que esperar pacientemente una hora más hasta la hora del almuerzo. Con un suspiro, se encaminó pesadamente hacia su alcoba, sintiendo cómo el día que había empezado tan prometedor se oscurecía poco a poco. Pero entonces visualizó el dulce rostro de Isabell y una sonrisa se dibujó en su cara. "Al menos pude verla", pensó, reconfortado. Ese fugaz momento con su amada ha