Capítulo cuarenta seis.
Verónica Wilson (La impostora)
No, Elena no puede asesinarlo.
Es hijo de mi jefa, y debo salvarlo a él.
No sé cómo disimular delante de él, está feliz, con el corazón inflado de orgullo, Elena actuó de la manera más rápida posible.
Debo hacer algo ya.
— Es una fiera la niña, ¿no crees?— me dice él mirándola salir en la camioneta a toda una velocidad.
— No lo creo, Roberto, la acabas de cagar, Diego conoce las intenciones y los planes que tienes con ella, y si Elena lo consigue será el fin de to