Capítulo Diecisiete.
Francesco Voncelli.
Me sumerjo y emerjo del agua, mi piel se arruga, mi cuerpo duele de lo mucho que intentado nadar, pero la presión de la corriente es muy fuerte, doy un paso hacia adelante y retrocedo dos.
Pero un objeto pesado golpea contra mi, lo miré y la vida volvió a sonreírme.
Inhalo y exhalo, poco a poco me acerqué al pedazo de madera que flota en el agua, extiendo mi mano, y la agarro.
Me aguanté en la madero y me emerjo para subirme, y al estar un par de minutos queriendo subirme, l