Filipo estaba en el despacho con su suegro cuando se dio cuenta de que Amalia estaba detrás de la puerta escuchando la conversación. Por eso inventó la historia del contrato de diez años. No quería que ella oyera lo que realmente deseaba decirle a su suegro. Tenía un plan en mente y estaba decidido a llevarlo a cabo.
Cuando comprobó que ella ya se había alejado de la puerta, decidió hablar seriamente con Pedro.
—Pedro, quiero decirte la verdad sobre toda esta conversación. —Se sentó frente al h