Arreglada y preparada para salir, Amália encontró a Filipo esperándola en el vestíbulo del hotel, elegantísimo como siempre. Aunque ninguno de los dos quisiera llamar la atención, la imagen de la pareja junta ya estaba generando rumores por toda la ciudad, y algunos tabloides hablaban de una posible reconciliación.
El chisme llegó incluso a oídos de Pedro Rios, quien recibió una fotografía de su hija y de su exyerno saliendo del hotel, sonriendo y mostrando una actitud muy cordial.
—¿Qué miras