El largo silencio por parte de Maximiliano solo hace que cada vez Sofia se enoje más con el simple hecho de pensar que sus conjeturas son ciertas y el de verdad está feliz de verla además que si quería quedarse a solas con Lorena sin imaginar que los profundos pensamientos que pasaban por la mente de ese hombre estaban todos dirigidos a ella y su extraña situación.
Aun así, Maximiliano después de un momento se da cuenta que Sofia lo está observando con una mirada fija de odio puro que si pudie