La brisa fresca de la montaña, mezclada con el aroma salino del océano, inundaba la cámara subterránea, transformando el espacio tecnológico en un santuario, Elara sentía cómo su Habilidad Despertada se aquietaba, el cobalto en su sistema y el Anillo del Sello del Pasado en su dedo eran la prueba palpable de que la paz era posible, Kael, ya con el vendaje del hombro más ligero y su postura relajada, supervisaba la instalación de las últimas consolas de comunicaciones seguras, Helena trabajaba m