El jet privado de Kael despegó de la azotea de Orion Corp. menos de una hora después de la junta directiva, llevándose a la pareja lejos del caos legal que se desataría. Kael había dado instrucciones claras a sus leales restantes para asegurar la detención de su padre y el inicio inmediato de la auditoría de transparencia, sellando su victoria. Ahora, solo buscaban el silencio y la paz del hangar subterráneo, el único lugar que se sentía como un verdadero hogar.
Elara se reclinó en el asiento d