15. Rompecabezas
Sin que nadie se diera cuenta, me escabullí de mi lugar, necesitaba un buen café y un poco de aire fresco. Shams me había estado presionando y además el In Memoriam, me había sumido en una profunda depresión. ¿Cuán lejos había llegado mi egoísmo, que aun hacía eco en aquellas personas en las que nunca había reparado?
Entré a la cafetería y me acerqué a la barra, un chico muy simpático me guiñó el ojo en cuanto llegué a la caja, el maldito de Shams había tomado forma humana. Me llevé una mano