Bajamos las escaleras y desde esta distancia puedo escuchar el bullicio que hay en el salón principal.
―Esto no me gusta para nada, Denzel, tengo un extraño presentimiento acerca de esta cena.
No quiero que se inquiete, sea lo que sea, seré capaz de resolverlo a su debido tiempo.
―No te preocupes, abuela ―elevo su mano y la llevo a mi boca para dejar un beso en el dorso―, te prometo que nos libraremos de cualquiera de las intenciones que tengan mis viejos.
Bufa, con pesar.
―No estoy de acue