Después de tomar una ducha rápida, me pongo la ropa y me reúno con Gonzalo en la sala.
―Tus viejos sí que te la pusieron difícil.
Se acerca con un vaso de whisky en la mano.
―Gracias al poder y a la influencia que tiene el nombre de mi familia, fue fácil para ellos convencer a cada persona para que bloquearan mis cuentas y me impidieran entrar a mi propio apartamento.
Recibo el vaso y tomo un trago.
―Las cosas para mí también se han puesto complicadas, por supuesto, tú mejor que nadie lo sa