KYRION
—Fui muy honesta al decirte que no esperes nada de esto. Estoy aquí por mis padres, pero no hay nada que me interese de ti. Mucho menos estar en tu cama como tú piensas. ¿Qué dijiste? “Rescato a sus padres, la chantajeo, la llevo a casa y la follo.” ¿Es así?
Admito que sí. Que asumí que no resistiría mis provocaciones. O mis insinuaciones. Que le sería imposible negarse al tenerme tan cerca y erecto.
—¿Sabes algo de mis padres? —me pregunta.
La miro fijamente. Necesito salir. No quiero d