El lunes en la mañana, el café humeaba en la pequeña mesa de la cocina. Kathie repasaba la última versión de la presentación, subrayando cifras, ajustando términos, mientras Noah revisaba las métricas en su portátil desde el sofá. Habían trabajado todo el fin de semana como un equipo.Solo ideas. Estrategia. Miradas que hablaban más que cualquier confesión.
El fin de semana había sido tranquilo. Extrañamente cálido.
Noah se estiró, mirándola con detenimiento.
—Estás lista —dijo con certeza.
Ka