Piero se desesperó al ver a Nerea perder la conciencia. Alguien había prendido la luz de la habitación justo después de que él atrapara a Nerea en el momento que ella se precipitaba al suelo. Ella estaba pálida y tenía un moretón en la mejilla. Además, una evaluación rápida le permitió ver mejor la herida sangrante en el costado izquierdo de su abdomen.
Giovanni dejó a Luka cuidando de Víctor y se acercó a él.
—Ponla sobre la cama, necesito revisarla.
Siguió sus indicaciones de inmediato. Depos