Luego del trabajo, el CEO volvió al departamento de la pelirroja.
-¿Cómo te sientes?- exclamó al verla levantada.
-Ah muy bien- mintió la muchacha
-Yo no te veo muy bien.
-Bueno gracias- exclamó poniendo los ojos en blanco.
-Hablo enserio. - El CEO tomó las llaves de su auto de la mesa- Busca un abrigo, te llevo a la clínica.
-No va a ser necesario.
-No fue una pregunta.
Helena suspiró derrotada, Sebastián podía ser cabeza dura cuando quería.
Mientras se encontraban en la sala de espera