Hoy era el día.
Isla caminó lentamente por el largo pasillo de la catedral, su vestido deslizándose con elegancia sobre el pulido suelo de mármol. La luz se filtraba a través de los vitrales, pintando colores sobre las paredes e iluminando el camino frente a ella. Cada paso se sentía a la vez surrealista y sagrado.
Su mente vagó, perdiéndose entre recuerdos que durante mucho tiempo había intentado enterrar. Recordó las decisiones que una vez tomó: elegir el dinero en lugar del amor, elegir la r