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... Emmett.
Anoche sin duda, fue la tercera mejor noche de mi vida, uno por qué escuché a mi fénix decirme te amo, dos por su confesión sobre esa gente, y tres, por el sexo maravilloso que tuvimos. Me encantó cómo se movió encima de mi, lo recuerdo y me pongo caliente de nuevo.
— ¿Qué te puso duro tan temprano? — Lidia estaba tocando algo que me encanta meter a su interior. Tenía una sonrisa traviesa en sus labios.
— Recordé cómo te moviste anoche.
— ¿Quieres repetir la experiencia? —