..
Lidia se despierta de golpe. Sus ojos son una cascadas de lágrimas.
— Era un recuerdo muy doloroso. Eso explica el que tú mente decidirá borrarlo. — Lidia continúa llorando. El sicólogo ve que ella no podrá continuar, llama a Emmett y los deja solos.
— Llora todo lo que quieras. Aquí siempre tendrás un hombro.
— Quiero conocer a mi papá.
— Yo no creo que debas...
- Por favor. Quiero saber cómo es. Si realmente hizo lo que dijo esa mujer.
— Está bien, te llevaré a conocerlo. — Esa misma tarde toman un avión.
... Al día siguiente, Lidia está hecha un manojo de nervios. La cárcel no es el lugar ideal para conocer a quien te dio la vida.
Ella pide ver a Carlos Brown.
— ¿Quién eres? — Pregunta el hombre frente a ella. Se parece un poco al que creía su padre, pero tiene una mirada
más cálida.
— ¿Es cierto que abusaste de mi madre?
— ¿Lidia? ¿Eres tú? — Una pequeña sonrisa emocionada se forma en sus labios.
— Responde mi pregunta. ¿Lo hiciste?
— No fue exactamen