Lidia.
¿Lastima? Lo único que puedo sentir es satisfacción, verlo llorando fue el mejor regalo que la vida me ha dado. El nunca la sintió nada por mi. Nunca fue capaz de darme palabras de aliento. Todavía recuerdo el día que le pedí consuelo y me lo negó de la peor manera.
Sólo le regrese de una, todas las humillaciones que me hizo pasar. Yo diría que estamos a mano.
— ¿Cómo salió todo?
— Mejor de lo que pensé. — Conté a Sierra con una sonrisa.
Me sentía muy satisfecha.
— ¿Y ahora que sigue?
— Me iré del país. Quiero empezar en otro lugar. Lejos de todo.
— ¿ Joseph?
— Joseph es otro capítulo que voy a pasar.
— Creó que debes enfrentarte a ese capítulo en este momento. — El auto de él estaba bloqueado el camino. Me bajé y el se acercó.
— Pensé que de verdad te casarías con el. Tenía mucho miedo. — Intentó agarrar mis manos.
— Yo no perdonó. Eso aplica en todo el mundo.
— Yo se que me amas. — Reí.
— ¿Has escuchado que después de un cucaracho llega un buen m