Luke.
Todas las miradas estaban sobre nosotros. Los rostros sorprendidos de mis invitados, las cámaras tomando fotos, la sonrisa de Lidia. Sus ojos llenos de una soberbia inigualable.
— ¿Qué es ésto Lidia?
- ¿Ésto? — Se burló. — Se llama Karma querido. — Dejó de verme y fue donde su padre. — ¿De verdad pensabas que yo te ayudaría? — Se burló de él. — Te lo dije hace unos años.
Me quemaste. Perdiste a tu hija. Renunciaste a mi, y yo renuncié a ustedes. Eres patético. Lo que más deseo e