La Carta del Adiós y el Peso de la Culpa
La mañana amaneció gris, como si el cielo mismo reflejara la tormenta emocional que María cargaba en el pecho. Sabía de lo que era capaz Lucía Soto; conocía su falta de escrúpulos y su sed de sangre, pero lo que no esperaba era que el dolor viniera desde el otro lado del océano. En la sala de un hospital en Francia, Enrique luchaba por su vida tras una complicación repentina de salud.
Dos días después del incidente de la alarma, María recibió una carta q