No fue ninguna sorpresa que Noah decidiera mudarse a Portland también con Alex y conmigo. Los tres encontramos un apartamento para compartir ya que íbamos a la misma universidad. De ninguna manera Alex y Noah iban a estar separados. Donde estaba uno pronto iba a estar el otro.
Lo mismo pasó con la escuela. Alex y Noah se dedicaron a los negocios para poder hacerse cargo de la empresa familiar. Yo me había enterado unos meses después de Navidad de que los padres de Alex y Noah habían montado jun