Mundo ficciónIniciar sesión—Ya que no nos han dado helado, ¿te apetece un poco? —. preguntó Alex unos minutos después.
—Um, claro.
—Sígueme.
Sentía que sonreía mientras seguía a Alex en dirección a la cocina. No podía dejar de sonreír y sabía exactamente quién lo hacía. Cierto chico de ojos grises me estaba haciendo sentir cosas que nunca antes







