La sala de conferencias estaba llena. Los representantes de Duvall & Sons se encontraban listos para la negociación. Sandra ajustó su postura y sonrió con seguridad. Ya no era la mujer que Marck había conocido dos semanas atrás.
Ahora era una ejecutiva y él lo iba a ver. Desde la pantalla de su laptop, Marck observaba la escena y no podía apartar la vista de ella. Tan segura. Tan impecable. Tan inalcanzable. La forma en que presentaba las proyecciones, la fluidez con la que discutía los términ