— Raven... — dije con voz temblorosa — ¿Cómo estás?
— Madame… Qué bueno que viniste. Estaba preocupado. — habló, con un hilo de voz que apenas podía escuchar — Estoy bien, no te preocupes. Solo fue un golpe.
— No fue solo un golpe… — exclamé con voz quebrada, sin saber qué más decir.
— De verdad estoy bien. Sunny… — dijo acercando su mano a la mía — Además esperaba con ansias volver a verte, porque quiero decirte algo.
— Adelante, dime. — exprese, sintiendo un nudo en la garganta.
— Se que no e