Al salir de la oficina, decidí hacer un último intento por comunicarme con Raven. Tomé mi teléfono y marqué su número, pero una vez más fui enviada directamente al buzón de voz. Sentí un nudo en el estómago y una sensación de ansiedad se apoderó de mí. Necesitaba verlo, necesitaba saber que estaba bien. Con el corazón en la mano, tomé una decisión arriesgada. Me dirigí hacia su departamento, esperando encontrar respuestas y tranquilidad en su presencia. Llegué frente a la puerta y, casi instint