Con determinación en mi corazón, había tomado la decisión de transformar por completo mi vida. Ya no podía seguir viviendo en una relación sin amor ni respeto, por lo que me armé de valor para pedirle el divorcio a Andrey, independientemente de sus sentimientos al respecto. Sabía que este paso implicaba enfrentar una serie de obstáculos y emociones complicadas, pero estaba dispuesta a superarlos.
No me conformaría con simples mensajes de texto como prueba de la infidelidad de Andrey. Necesitaba