— ¿Cómo pudiste creerle a Andrey sin siquiera preguntarme a mí? — Le reproché con tono acusador. — Y sigues juzgándome sin escuchar mi versión de los hechos.
— No es algo tan difícil de creer cuando se presentan pruebas contundentes. — Respondió con firmeza. — Las capturas de tus mensajes, las fotografías en los bares con ese muchacho, e incluso el video del día del accidente, donde se te ve confrontada mientras te besabas con otro hombre.
— ¿No lo entiendes, Nash? Andrey te ha mentido. — Insis