Capitulo 53: Perdoname...
Valeria seguía paralizada, sus dedos apretando con fuerza el vaso de té helado. Aún estaba en shock.
Este era su lugar, su escondite anónimo, definitivamente esto ya se estaba volviendo rutinario, cada escape a ese lugar terminaban con él, ¿Desde cuando esto se volvió natural? . Verlo aquí, sentado a su lado como si fuera la cosa más normal del mundo, era una invasión que su cerebro no podía procesar.
Adrián, ajeno o quizás disfrutando visiblemente de su confusión, sonrió de lado.
—Veo que no m