Alexander
La revista de negocios y prensa rosa, abierta de par en par en las páginas centrales, mostraba en alta resolución las fotografías del parque de este fin de semana. Ahí estaba yo: Alexander Miller, el magnate inalcanzable, riendo con una soltura que nadie en el mundo corporativo me conocía, sosteniendo la mano de Zoe con fuerza, atrayéndola hacia mi pecho y mirándola como si el resto del planeta se hubiera vuelto transpa