ZOE
Christopher no dijo nada inmediatamente.
Se quedó detrás de mí con una expresión demasiado tranquila para alguien que acababa de escucharme admitir que todavía no sabía cómo dejar de pensar en el hombre con el que había planeado casarme.
Clara fue la primera en reaccionar. Miró a Christopher, después a mí y decidió, con bastante inteligencia, que aquella conversación no necesitaba espectadores.
—Voy a… estar por ahí —murmuró Clara mientras tomaba su copa.
Le lancé una mirada que prácticamen