Viendo su reacción tan nerviosa, Felipe preguntó: —¿Ha pasado algo?
Gabriela negó con la cabeza: —Solo que no puedo contactar a Rodrigo.
Felipe pensó por un momento y dijo: —Quizás el Sr. Lozano esté ocupado, o su teléfono se haya quedado sin batería. No te preocupes, no pasará nada.
Gabriela respiró hondo: —Sí, no estoy preocupada.
Ella se dio la vuelta para irse.​
Pero Felipe, dándose cuenta, la siguió hasta el ascensor. Justo cuando Gabriela iba a entrar, Felipe la llamó: —¿Vie