El primero en adelantarse y abrazarla es su hermano, que estaba vestido con un ambo de médico.
-Princesa ¡Valió la pena escaparme de la guardia! ¡¡¡¡Te felicito y te amo!!!!
Mateo se quedó sin palabras y un dolor le atravesó el pecho cuando ese hombre, aproximadamente de su edad, le dijo que la amaba.
¿Acaso tenía novio?
La abrazó pegándola a él y la hizo girar varias veces.
Ni siquiera tuvo cuidado de que se le levantaba demasiado el vestido cuando la alzó y la giró, casi se le veía la cola.
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