Mateo ayudó a bajar del auto a Karina, extendiendo una mano, siempre era muy atento.
Karina bajó a Jazmín y Mateo a Ámbar, pero ambas niñas tomaron las manos de la novia de su papá.
Las pequeñas sabían que todos iban a gritar sorpresa y que iba a haber mucha gente, les avisaron eso para que no se asusten por los gritos.
En cuanto entraron, todos gritaron a la vez.
¡Sorpresa! y ¡Feliz cumpleaños!
Karina vio que estaban sus padres, su suegro, la madre de Silvina y hasta algunas primas que hacía t