Acostaron a las nenas y mientras Karina les sacaba el maquillaje y los brillos que les había puesto, Mateo se fue a cambiar.
Karina tenía en su mochila, la ropa para cambiarse, pero Mateo le dijo que no se cambie.
Decidieron ir a un hotel, porque Mateo estaba seguro que su departamento iba a estar ocupado.
Tuvieron su primer round de amor, donde la fue desvistiendo de a poco, pero le dejó puestas las botas y la corona de la Mujer Maravilla, aunque la corona en un momento, voló de la cabeza de K