No pensé nunca que un hombre me haría llorar de esta manera.
El velo de la noche se mezclaba con la danza sutil de mi fumar, como si cada bocanada de humo tejiera un hechizo que envolvía mis emociones en una penumbra dolorosamente hermosa. Me había escondido un rincón de la casa, en un precioso balcón lejano pero que aún me permitía oír la música de la fiesta.
Saber que a partir de ahora lo vería todos los días ya sea en el hotel o con Matt y Amy hacia la cosa más difícil.
¿Cómo puedes olvidar