Marcus se encontraba en el casino clandestino, rodeado por los capos más poderosos de la ciudad. El humo de los habanos se mezclaba con el tintineo de las máquinas tragamonedas y el murmullo de las conversaciones en voz baja.
Era una reunión crucial para discutir las estrategias contra sus enemigos el clan Carotti, quienes habían estado interfiriendo en sus negocios.
Mientras Marcus fumaba su habano, una despampanante rubia se acercó a él con movimientos felinos. Sin decir una palabra, se sent