Ya Dianco había puesto sobre aviso a Marcus sobre la cirugía del supuesto tumor a la que había sido sometida Maya de emergencia, por lo que no le pareció extraño observar la cicatriz en la parte baja de su vientre.
Sin decir palabra, tomó el vestido de novia y lo sostuvo abierto, invitándola a deslizarse dentro con un ademán imperioso. Maya tragó saliva con dificultad antes de dar un paso vacilante y meterse en la prenda, dejando que la blanca tela se amoldara a su cuerpo mientras Marcus la ac