Anya
Jamás había pensado que me podía gustar alguien.
La atracción era parte natural de los procesos humanos, así que no me era extraño sentir atracción por hombres guapos, sobre todo por compañeros del gremio que física e intelectualmente eran compatibles conmigo. Sin embargo, era la primera vez que me gustaba alguien: su físico, su forma de ser, su determinación, su caballerosidad. Lo más triste de aquello es que era un hombre lobo, una bestia que estaba segura que en algún momento el gremio