Anya
Luego de la terrible noticia sobre el dinero, tuve un mal presentimiento.
Solía pasarme cuando algo importante que se salía de mis manos iba a ocurrir. En el gremio hacían chistes al respecto, sobre todo porque decían que tal vez en mi línea familiar hubo alguna bruja, algo a lo que le sacaban el filo a más no poder, pero esa especie de casualidad cósmica me había ayudado cazar a seres terribles.
Así que tenía que prepararme para la noche, porque yo no me iba a quedar de brazos cruzados. I