Liam*
Durante ese maldito mes, había soñado con ese momento.
Con su piel pegada a la de ella.
Con la sensación de estar dentro de ella hasta perder la noción del tiempo, del espacio, de todo.
La necesitaba como un animal sediento necesita sangre.
El sabor de su boca era un vicio insaciable, y la besaba con una desesperación que rozaba la locura, mordiéndola, chupando, succionando, como si quisiera devorarla.
Cuando Collin agarró sus hombros, fue el punto de quiebre para él.
Liam intentó contene