Collin apenas había dormido un par de horas.
Su corazón golpeaba contra las costillas, y la ansiedad le corroía el pecho como un veneno lento. Pronto se puso de pie.
Moviéndose entre los cuerpos somnolientos, se acercó hasta donde Liam, Damon y algunos otros lupinos conversaban en voz baja.
"No creo que sea buena idea" murmuró Damon, frunciendo el ceño.
"No tenemos muchas opciones" replicó Liam, la tensión evidente en su tono.
Collin se acercó un poco más, captando cada palabra.
"Podríamos inte