Toda la noche corrieron.
El bosque parecía infinito, las sombras extendiéndose como garras hacia ellos. El frío cortaba la piel, y el olor a sangre aún impregnaba el aire. Collin apenas sentía las piernas cuando se detuvo, apoyándose contra un árbol. Su cuerpo ardía, los músculos gritaban en protesta.
Eve se acercó, jadeante, y se sentó a su lado.
"¿A dónde vamos, Eve?" murmuró Collin, la voz casi un susurro.
"A un punto de encuentro. Liam lo preparó por si las cosas salían mal así."
Collin gir