Liam*
Ella estaba allí.
El calor que emanaba de su cuerpo era casi sofocante, casi cruel de tan bueno. Cada centímetro que los separaba quemaba como una promesa incumplida. El perfume de su piel se mezclaba con el de la madera, de la manta gruesa... pero era ella. Era solo ella.
Su respiración golpeaba contra el rostro de ella, caliente, temblorosa. Y ella lo miraba con aquellos ojos que parecían rasgar su alma.
Pero su mente... la mente aún estaba atrapada.
Atrapada en la voz de Colen.
"Eres m