Collin*
Cuando despertó esa mañana, una incomodidad sutil se extendía por su vientre. Una punzada baja y extraña, como si algo se moviera dentro de ella... o como si solo quisiera hacerse notar.
Gimió suavemente y llevó la mano hasta el abdomen.
"Podrías ser un poco más amable conmigo, ¿sabes?" susurró con una sonrisa débil.
Pero no hubo respuesta. Ninguna patadita, ningún signo. Solo el silencio. Aún era demasiado pronto.
Se movió en la cama improvisada, el pecho apretado. Liam no había dormid