—¿Te has apareado ya con mi Lark? Veo que tu cuerpo humano es muy pequeño. Si mi hijo comparte los genes de la familia, me temo que tú no estarás a la altura y te castigará demasiado—comentó Raven, con aire compasivo.
Ahí mismo, la científica quería que el suelo se abriera bajo sus pies y la tragara entera para luego escupirla en china, mientras Osmar y Osiris también la miraban con esa misma expresión compasiva.
—Sí, madre mía. Mi Kary y yo somos perfectamente compatibles. De hecho te sorprend